Es posible que mañana muera y en la tierra no quedará nadie
que me haya comprendido por completo.
Unos me considerarán peor y otros mejor de lo que soy.
Algunos dirán que era una buena persona; otros, que era un canalla.
Pero las dos opiniones serán igualmente equivocadas.

Mijail Iurevicht Lermontov


lunes, 5 de abril de 2010

PREDICATIVO OBLIGATORIO

"El beso" (1969)
Pablo Picasso
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Desde el último banco del curso tenía una panorámica inmejorable. No solo me gustaba el lugar porque desde allí tenía el control del más mínimo movimiento de mis compañeros sino también porque podía manejar los tiempos respecto del accionar de mis profesores. Cuando veía que alguno se dirigía hacia mi banco, tenía tiempo suficiente como para esconder mis dibujos, productos de mis eternos aburrimientos. Pero para ser sincero, lo que más me gustaba de mi ubicación era la perfecta visión que tenía de Alejandra, que se sentaba en el primer banco, dos filas más a la izquierda de la mía.
Me pasaba horas enteras mirándola. Me apasionaban sus largos cabellos oscuros, castaños, mezclados con un caoba indefinido. Yo era consciente de que en el frente había profesores que se esforzaban por explicar sus materias, pero qué me importaban a mí las ecuaciones, los sujetos y predicados o las cuentas del activo y del pasivo...
Amaba cada uno de los movimientos —todos delicados— de Alejandra. Me gustaba verla participar en la clase, levantar su mano pidiendo para pasar a decir la lección, hablar con picardía con Carolina, su compañera de banco. Pero mi mayor felicidad era verla pasar al frente, cuando escribía en el pizarrón. Su guardapolvo siempre estaba impecable, inmaculado y bien planchadito; debajo siempre usaba polleras, nunca pantalón, medias tres cuartas blancas y un par de zapatones negros bien lustrados. Y para colmo siempre tuve la impresión de que al regresar a su banco, antes de sentarse, me miraba por una fracción de segundo, con un poco de vergüenza, como buscándome, y cuando yo reaccionaba ya era tarde; ella ya estaba sentada en su banco prestando nuevamente atención a las explicaciones del profesor. Pero esa fracción de segundo en que me sentía observado bastaba para mantenerme de buen ánimo hasta el final del día. A veces pasaban días en que no advertía que Alejandra me mirase y terminaba convenciéndome de que esas fugaces miradas que yo creía estaban dirigidas a mí, no eran más que un producto de la casualidad.
Una mañana como otras tantas, en la hora de Lengua, mientras navegaba con mi imaginación fecunda por entre los hombros y cabecitas de mis compañeros, y sobre todo los de Alejandra, escuché cómo alguien se acordaba de mí:
—Fernández, vuelva al curso y pase a analizar esta oración... —me dijo con voz socarrona la vieja profesora con su eterno peinado de peluquería.
Reaccioné tarde y lo hice gracias a las risas instantáneas de mis compañeros que, al igual que la profesora, advirtieron mi viaje áulico.
Me levanté y lentamente me dirigí hacia el pizarrón. Tuve vergüenza al sentirme observado por todo el curso, pero por sobre todas las cosas, al verme expuesto ante la belleza de Alejandra. Agradecí no andar tan mal para el análisis sintáctico y pude sortear los primeros pasos: sin dificultad descubrí inmediatamente el verbo y separé a la perfección el sujeto del predicado. El núcleo del sujeto y sus modificadores no tuvieron secretos para mí, pero al internarme en ese predicado maldito tropecé con el primer escollo. Clavé los ojos en el pizarrón y me puse a jugar con la tiza en la mano, simulando estar pensando.
—¿Qué clase de verbo es “es”? —preguntó impaciente la profesora.
Me di vuelta y miré al curso buscando auxilio. No me di cuenta, pero mi cara debió expresar en esos momentos terror. La profesora estaba parada en el fondo del curso, entre los bancos, y vio cómo la mano de Alejandra se elevaba solicitando la palabra para contestar. Ante mi evidente ignorancia, la profesora autorizó a Alejandra.
—Verbo copulativo —contestó orgullosa y escuchó el muy bien, Alejandra de la docente.
—Entonces, ¿qué función cumple lo que le sigue en la oración? —me siguió preguntando la pobre ilusa.
Yo no lo sabía y miré a Alejandra que amagó levantar la mano para contestar, pero se contuvo. De inmediato me miró, acomodó su cuerpo como para que la profesora no la pudiera ver y haciendo mímica con sus labios, me dio a entender la respuesta: predicativo obligatorio. Sentí un escalofrío hermoso. Disfruté como nunca antes lo había hecho esos tres o cuatro segundos en que Alejandra movía sus labios dándome la respuesta. Le sonreí en agradecimiento y contesté orgulloso, en voz alta y sacando pecho:
—Predicativo obligatorio.
—Muy bien, Fernández. Complete la oración en el pizarrón y tome asiento.
Flotaba en el aula mientras con la tiza escribía el predicativo obligatorio más hermoso que había escrito en toda mi vida. Regresé a mi asiento no sin antes expresarle a Alejandra con una gran sonrisa todo mi agradecimiento. Al pasar a su lado, me extendió su mano derecha como diciéndome choque esos cinco y de inmediato sentí el contacto de su piel suave con la mía. Nuestras manos se unieron con un delicado golpe cómplice que a pesar de haber durado un abrir y cerrar de ojos, para mí fue eterno.
Quedaban aún veinte minutos para el timbre de salida y no hice otra cosa que pensar en ese hermoso e inesperado gesto de Alejandra; mientras, no le sacaba la mirada de encima. Mi mente adolescente de chico de segundo año de secundaria me llevó a plantearme cientos de posibles significados de esa ayuda clandestina. Una, que Alejandra, luego de contestar una pregunta que estaba dirigida a mí, se sintió mal, por lo que decidió ayudarme a contestar la otra. Otra era la posibilidad de que Alejandra me había ayudado al verme titubear, como por lástima. Pero la peor de las interpretaciones que le di a ese gesto fue que Alejandra me había ayudado como lo hubiese hecho con cualquiera de los otros treinta y cinco compañeros del curso. ¡Pero no! ¡Me había ayudado a mí! Había sido yo el que había disfrutado por unos segundos el movimiento de sus labios dándome el mensaje. Había sido yo el destinatario de tan sensual gesto. Había sido yo el blanco de la hermosa mirada de Alejandra... Había sido yo quien había acariciado esa hermosa mano fraternal... ¿fraternal? Obviamente, de inmediato, me hice la película. Pensé que esa ayuda se debía a que Alejandra sentía por mí algo más que ese simple compañerismo de aula. Y volé... Mi cuerpo quería estar en cualquier parte menos ahí adentro, entre esas cuatro paredes horribles y escuchando sujetos, predicados, núcleos y modificadores. Quería irme de ahí, irme con Alejandra... Cinco meses habían pasado desde el primer día de clases y durante cinco meses había observado sin cansarme a Alejandra, sin que ella me diera una señal concreta. Y ahora me la había dado. Alejandra al menos sabía que yo estaba allí, que yo existía y que no era uno más del montón. Apoyé los codos en el pupitre y me sostuve la cabeza con las manos. Maldije —una vez más en mi vida— mi timidez y me propuse tomar coraje. Aunque sea tenía que hablar dos palabras con Alejandra a la salida. Los veinte minutos fueron interminables.
El timbre sacudió mi modorra mezclada con ilusión y nerviosismo. Agarré mis carpetas sin dejar de mirar a Alejandra, que guardaba sus libros en la mochila. Hice tiempo como para dejar que saliera ella primero y me propuse seguirla unos metros antes de llamarla. ¿Qué le diría? Qué importaba, algo me iba a salir...
Observé primero sus pasos lentos y graciosos. Luego aceleró y me apresuré tras ella: ya era el momento de darle alcance y hablar. Estaba decidido a todo pero de repente el sueño se esfumó. Debí haber parecido un estúpido al pasar frente a semejante cuadro, porque creo que hasta lloré. Los labios que minutos antes me habían soplado un predicativo obligatorio hermoso y salvador, se estrechaban ahora en un beso con los labios de un estúpido alumno de quinto año “A”.

48 comentarios:

  1. Muy dulce este relato, Felis, que bien llevada la voz del personaje, su inocencia, su obsesión adolescente. Me encantó.
    Cariños!

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  2. ...y yo que creía que la gramática no tenía su correlato humano...(jejeje)
    ...conmueve "lo pretérito imperfecto" del amor...

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  3. Me instala en la ternura y en la nostalgia, pero lejos de esos decires edulcorados y prolijos..transmite pasión y ese velo de oscuridad que los perdores supimos bebernos entre las luces oscuras de un bar..tantísimas veces! Gracias por tu texto, Sergio! Un abrazo

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  4. El cuento me gusta mucho,es muy interesante porque cuenta cosas que pasan en la vida cotidiana. Me dio mucha lastima por el chico que termino con el corazon roto, pero por otro lado esta bueno porque la experiencia le va a servir para darse cuenta de que habra que conocer a ese alguien antes de engancharse otra vez........:)

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  5. Sol: gracias siempre por pasar. Me gustan tus comentarios

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  6. Hugo: siempre suena lindo esto de andar de perdedores, ¿no? Después nos descargamos con la palabra...

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  7. Ana: Gracias por "querer" tanto este cuento y por la difusión que le diste, inmerecida, por cierto

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  8. Eliana: tu comentario es tan fresco y dulce como -seguramente- la edad que tenés (parecida a la de Alejandra y el narrador, ¿no?). Gracias por tus palabras

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  9. Irina Baral- Luana Pennacino20 de agosto de 2010, 10:54

    Nos parece un cuento muy bueno...!!!Esta situaciòn que les pasa a los personajes sucede a menudo en la vida cotidiana de los adolescentes.
    Es un hecho lamentable, que uno estè enamorado de una persona y èste/a no le de importancia a lo que uno siente...
    ¡Muy lindo ek relato!

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  10. Gracias, Irina. Gracias, Luana. Amor de adolescentes, amores dulces o amargos, amor o desamor. Nos ayudan a crecer. Gracias por su opinión

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  11. El cuento esta muy bueno, ademas refleja lo que todo adolecente siente en esta etapa de la vida. Me dio un poquito de lastima el final ya que termina de una manera desagradable para el pobre fernandes, pero el cuento en si me encanto, es corto, fresco e interesante! besos

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  12. Estuvo muy bueno, nos gusto mucho y nos parecio realista a mucha gente le pasa y le va a seguir pasando, ademas de eso estuvo entretenido, muy buena la descripcion del aula..

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  13. Piu (¿Piu?): sin duda, el reflejo adolescente está en el cuento y, sin duda también, lo escribí con ese adolescente que siempre -¡todavía!- llevo adentro. Gracias por tu comentario

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  14. Agu y David: efectivamente, un cuento realista. Pasa y seguirá pasando... Así es el amor: a veces hermoso, a veces cruel. Me alegra además que les haya resultado entretenido. Gracias por participar

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  15. semanas a tras nuestra profesora de lengua nos presento este cuento ya que estábamos trabajando con el predicativo obligatorio y el próximo tema era narración ficcional.
    El cuento nos gusto, porque es divertido y ademas nos hace sentir parte de la historia.

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  16. Muchas veces la vida nos presenta a diario cosas espelusnantes y saber que este texto nos habla sobre el amor nos da ESPERANZAS para seguir adelante... Es por eso que nos encanto leerlo. Pero.... hoy en dia... ¿DONDE QUEDARON ESOS DECEOS INTENSOS DE AMAR Y SER AMADO? ¿SOLO EN LA SECUNDARIA? Animemosnos a volver a amar con la misma pasion como lo hizo el personaje de este maravilloso cuento...

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  17. El cuento nos pareció interesante y nos hizo senitr parte de la historia! También nos sentimos identificadas porque hechos como este nos suceden a todos los adolescentes. Nos dio mucha lastima Fernández porque estaba muy enganchado. Pero, Alejandra no tenía la culpa porque no sabia que al chico le gustaba. Estos amores y desamores son los que nos ayudan a crecer y darnos cuenta que antes de enamorarse hay que conocer un poco a la persona. Besos.

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  18. el cuento nos parecio muy entretenido e interesante.Es realista y es muy comun que sucedan cosas como estas a nuestra edad. ojala las historias q tengamos q leer mas adelante sean divertidas cm esta...

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  19. el cuento nos parecio muy realista xq pasan esas cosas en la vida cotidiana.. muy bueno y original!!lastima q no tuvo un final feliz:(..

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  20. hace unas semanas con la profesora de lengua, estabamos dando el PREDICATIVO OBLIGATORIO...la profesora nos dio para que leamos este cuento y me parecio muy lindo, ya que son cosas que nos pueden suceder...me gusto mucho y espero que a muchas personas mas por que es un maravilloso cuento!

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  21. El cuento a nosotras nos pareció interesante, la manera en que relaciona un tema de la escuela, con una situación de la vida cotidiana. Además muchas personas, ya sean adolescentes o mayores se sienten indentificadas con estos amores no correspondidos.

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  22. Alexis y victor dicen:
    nos gusto este cuento porque es apacionante, como el chico describe a su enamorada, sin importarle nada y al final se sintio como un estupido al saber que alejandra estaba saliendo con un chico de quinto año, los labios que minutos antes le habian soplado un predicativo obligatorio se habian esfumado en un par de segundos...

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  23. Karencitaa De Sautu y karu coronel!! =)
    Karenes dicen:jee!
    Nos parecio muy interesante el cuento de fassannelli,estubo gueniishimooo!!! =)!
    Historias como estas suceden a diario en nuestra edad de adolescentes.
    Por este motivo nos sentimos identificadas.
    sinceramente nos atrapoo...!
    Esto nos enseña que antes de enamorarnos tenemos que conocer bien a quien tenemos al ladoo!;Pero uno no elige de quien enamorarse..besoteesss! =)

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  24. este relato a nosotra nos parecio interesante, se usó algo comun, donde algunas personas pueden sentirse identificadas, para expresar el predicativo obligatorio, ademas en una linda historia de amor.

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  25. agustina gogñiatt27 de agosto de 2010, 11:34

    el cuento esta muy bueno ye que esto ocurre diariamnete en nuestra adolescencia y es dificil enfrentarlo... hubiese estado mejor si el cuento tendria un final feliz!!

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  26. Nos paresio muy lindo el cuento xq que nos representa a nosotros los adolecsentes y mayores ya que muchas paersonas le pasan cosas como estas en la vida cotidiana,eso nos llevo a darnos cuenta que hay que conoser bien a la persona..

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  27. NICO:
    El cuento esta mu bueno porque es apacionante .es realista y està bueno que sucedan estas cosas porque claramente sucede cada dos por tres !!!

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  28. Nos gusto mucho porque nos parecio entretenido e interesante la idea del autor de el predicativo Obligatorio llegar al invento de un cunto

    Dana Y Agostina

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  29. El cuento me pareció atrapante, es muy realista, porque estas cosas le suceden a las personas en la vida cotidiana. El final no es agradable, por la situación de el chico. Besos.

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  30. LUISI Y DELFI: Comparto con la profe el hecho de mezclar la materia con la vida cotidiana de los adolescentes. Es una buena manera de "engancharlos" y creo que lo logró. Sin dudas, ustedes son parte de la historia.

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  31. BELU Y MAJO: Al amor lo sentimos siempre, desde chiquitos, pero a medida que crecemos, en nuestra mente empiezan a "funcionar nuevos engranajes" que teníamos dormidos. En la adolescencia aprendemos muchas cosas, quizás las más importantes...

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  32. CAMI Y NAI: Es lindo su pensamiento. En temas de amor no debemos buscar culpables ni víctimas. Es casi imposible -si no imposible- dominar ese sentimiento donde el corazón es más fuerte que la razón.

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  33. ALDI Y LUCI: Me alegra que les haya gustado. Su comentario habla muy bien no solo del grupo sino de la profe que supo buscar un tema que los atrapase. La literatura es linda y los profesores somos los "culpables" de que a ustedes les guste o no.

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  34. FLOR Y FEDE: Gracias por estas palabras. Como ya lo dije antes, lo bueno es que los alumnos adviertan que la vida no está tan lejos de la Lengua y la Literatura.

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  35. WANDA Y AMANCAY: El amor es uno de los temas fundamentales de la literatura. Y, convengamos, que si no es correspondido, lo hace más interesante. Nos suele pasar a menudo.

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  36. ALE Y VÍCTOR: Creo que lo que más puede llegar a atrapar de este cuento es el sentimiento del narrador hacia Alejandra porque demuestra realmente lo que sentía. El final podría haber sido feliz, pero no lo hubiese escrito nunca...

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  37. KARENCITA Y KARU: ¡Güenísimo el comentario! Me pregunto: ¿qué saben los adolescentes del amor? Poco y nada. Recién empiezan... ¿Y qué saben los mayores del amor? Poco y nada. Nunca se termina de aprender...

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  38. JOANA Y NICOLE: Ustedes lo dijeron: "una linda historia de amor" en la que la mayoría de ustedes -¿o todos?- se sintieron indentificados.

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  39. AGUSTINA: La historia puede ocurrir, ¡y vaya si ocurre! Lamento que no te haya gustado el final, pero como les dije a Ale y a Víctor, si el final hubiese sido otro, no la hubiese escrito nunca.

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  40. CAMI Y JESI: Es cierto que el tema no es solo para adolescentes. Los mayores muchas veces nos vemos involucrados en estos temas... ¡No es fácil el amor!

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  41. NICO: Gracias por tu comentario. Lo que es bueno que suceda es el amor; y si sucede cada dos por tres, en alguna nos vamos a desilusionar, ¿no?

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  42. AGOSTINA Y DANA: Fue esa la intención: relacionar a través de la ficción un hecho de vida con la escuela -¿quién sabe dónde está el límite entre la ficción y la realidad?- y dentro de esas posibilidades está el amor.

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  43. GIULIANA: No siempre un texto que nos atrapa nos deja satisfechos al final. Pero cuando eso pasa, no tenemos más que elaborar ese otro final en nuestra mente y sentirlo nuestro. Imaginalo y será suficiente. Gracias por tu comentario.

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  44. JULI Y FIO: Lo del final es algo que la mayoría no esperaba y a muchos no les gustó. Sin embargo, es una de las posibilidades y por eso es realista. ¿A quién no le ocurrió?

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  45. ANALÍA: ¿Qué decirle a la profe? Gracias por jugarte a romper con lo establecido. Es una forma más de resistir, de innovar, de querer. Gracias por elegir un texto mío, demasiado mío, para trabajar con tus alumnos. Creo que compartimos en nuestra ideología docente algo fundamental: si al alumno no le hacés leer lo que le interesa y tiene que ver con su mundo, no lo motivás. Y creo que hubo mucha motivación en tu trabajo. Yo, feliz. Supongo que vos también. Un beso

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  46. no tiene nada que ver cn lo que estoy buscando...no sirve para nada

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  47. Seguí buscando, seguro vas a encontrar...

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